sábado 4 de julio de 2009

Mis vecinos.

Los edificios en Budapest suelen crecer todos alrededor de un patio interior, por lo que ver a tus vecinos es relativamente fácil si eres un poco curioso. Yo curioso no soy, pero sí vi a la mujer de 31 años, guapa y elegante, que vive sola y tiene velas en la ventana. Ella vive a la derecha de mi piso y en 3 meses que hace que vivo aquí, todavía no coincidí con ella para entonarle un "szia" o un "jó napot". Justo en frente vive el vigoréxico que siempre lleva camisetas de tirantes y camina perdonando vidas. Tiene una novia rara que siempre está fuera fumando. Al subir la escalera, la primera puerta que te encuentras suele ir acompañada de notas que salen de un piano. A veces a ese piano y a ese piso le acompañan unas dos docenas de personas que vienen a ver y escuchar al autor, y en días como hoy, que estaba mortalmente cansado, me despiertan a horas tempranas. Y el loco de los gatos, sí, entre el pianista y yo, vive el loco de los gatos. Un señor con un parecido alarmante al Rompetechos. El loco de los gatos no sé si tiene oficio ni beneficio, pero supongo que en algo debe trabajar para poder alimentar a sus gatos. Cuando pasas por delante de la casa, sus ventanas no tienen cortinas, por lo que puedes ver un piso prácticamente vacío de muebles, con dos gatos rondando por ahí y a él en el fondo, sentado en una mala silla de madera, delante del ordenador. Pero lo peor viene cuando saca a uno de los gatos a pasear. Durante una hora, todas las tardes, saca al gato que da vueltas y vueltas por la corrala, mientras él va detrás diciendo incongruencias en húngaro.

Al resto de mis vecinos no he tenido tiempo ni oportunidad de observarles atentamente. Tan solo a la chica de 22 años que vive con su familia en el piso de abajo que se llama Gabriella, y tiene un perro que se llama Jackie, por Jackie Chan.

jueves 11 de junio de 2009

¿Quién hay aquí?

¿Quién hay aquí? Gente despistada de Google que introduce "gnomos" en el buscador, o las palabras "quiero verte". Me sorprende que haya tanta gente que escriba "Quiero verte" en Google y que les redirige directamente a esta entrada que escribí hace tanto tiempo. Tanto tiempo que ya ni recuerdo quién era el que escribía.

Es tarde, los días largos, y cada tarde a las 7 llueve en Budapest. He decidido prescindir de relojes convencionales y he colocado un cuco para que me despierte cada mañana. Cada vez que da las horas sale una persona diferente que ha pasado por mi vida. Cuando se acaben las personas, acabaré yo y ya del reloj no saldrá ya nada, aunque nunca parará de funcionar.

Es tarde en Budapest y ...

jueves 28 de mayo de 2009

Devastar

Devastar.

(Del lat. devastāre).

1. tr. Destruir un territorio, arrasando sus edificios y asolando sus campos.

2. tr. destruir (reducir a pedazos o a cenizas).



Días libres. Demasiado tiempo para pensar, ahora que no tengo que ocupar mi cabeza en personas ajenas.

Desde niño he tenido delirios dictatoriales. Eso no quiere decir que todo el mundo hiciese lo que yo decía, sólo que los tenía. Me gustaba la idea de contar con un feudo propio en el que hacer y deshacer a mi gusto. Creo que lo más parecido que he encontrado hasta ahora, fue mi vieja habitación, y este blog.

Sobra gente en el planeta.
Faltan árboles.
Faltan barcos.
Sobran opiniones.
Faltan cuevas en las que refugiarse.
Faltan caminos por los que perderse.

Soy un puzzle de 28 años, tres canas en el bigote y miopía galopante. A ver cómo cojones lo hago.

Hay tan poca gente imbécil, o diría que todos lo somos, el 100% del planeta:

domingo 17 de mayo de 2009

Viaje sin retorno

Viaje sin retorno. La cálida noche dejó algunas conversaciones en más de una lengua en el aire. Ellas me preguntaron, ¿qué piensas acerca del final? Yo les respondí y ellas me miraron horrorizadas. Luego compré otra botella de vino y me fui a bailar en la noche oscura y cálida, allá donde dando vueltas y vueltas se encuentran los poseedores del último bombín y de la última chistera del mundo.

lunes 11 de mayo de 2009

Cosas que me pasan en Budapest que no me pasaban en Madrid:

Olvidarme los papeles que necesito para recoger mi tarjeta de crédito húngara (porque la vieja se la comió el cajero), volver a casa corriendo, dejar las cosas, mirar el correo electrónico, salir de casa, encontrarme asomado a la escalera al famoso pianista húngaro que vive en la misma planta y al que escucho siempre que voy a hacer mis deposiciones mientras leo el Quijote, decirme alguna barbaridad en ese idioma que es el único que el diablo respeta, decirle que nem beszélek magyarul, spanyol vagyok, y decirme: "ven, ven", como un viejo que le ofrece caramelos a un niño, entrar a su casa y encontrar que hay otro tipo que es un medio húngaro medio ecuatoriano, cantante de ópera, y aparecer otra tipa que también es cantante y quedarme media hora (no tenía más tiempo) escuchandoles cantar y viéndole tocar... Pues para ser un montón de casualidades tontas, no ha estado mal.

domingo 10 de mayo de 2009

A magyar nyelv nagyon nehéz

"El húngaro es el único idioma que respeta el diablo", dice la tipa esta. Nos ha jodido, si no lo saben ni ellos, como no va a respetarlo.


Me contaba un amigo de Venezuela hijo de húngara, que estando en Caracas, fue a la firma de un famoso escritor casado con una húngara también. Al darle el libro, pidió que se lo firmase para su madre y hermana, y al ver que tenían nombres húngaros, se lo comentó, y él le explicó la situación. El escritor le preguntó a mi amigo que si sabía húngaro, y él le dijo que sí, que lo había aprendido y que ahora estudiaba en Budapest. El escritor entonces paró de escribir la dedicatoria, y dijo: "el húngaro no es un idioma..." alzó la cabeza, lo miró, los medios de comunicación estaban allí, fueron testigos:"¡el húngaro es una enfermedad de la garganta!"

martes 28 de abril de 2009

El amanecer de las bestias

Pues eso, ya lo terminé

Y aquí un poco el proceso:

lunes 27 de abril de 2009

Pinto. Bueno...

Pinto. Bueno, si a lo que hago se le puede llamar pintar, porque no uso pintura. Quise comprarme una caja con acrílicos hace unas semanas, pero los repentinos cambios en mi vida hicieron que los continuos desenvolsos de dinero para conseguir unas cosas y dejar otras, me hayan dejado con la única esperanza de poder comer a diario y permitirme una cerveza cada tantos días. Y supongo que será así durante durante unas semanas más hasta que todo se asiente.

Decía que "pinto", o que doy color al dibujo que hay más abajo en el photoshop, como suelo pintar estas cosas que hago. Estuve revisando viejos dibujos. Mi mano es torpe ahora, mucho más que antes. También mi cerebro, creo. El caso es que siempre pienso que mi cerebro está torpe, pero siempre acabo haciendo algo, así que he decidido no preocuparme más. Total, lo único que haría que se me pudran las ideas será el exceso de dinero en mis arcas, y eso tampoco tiene mucha pinta de que vaya a pasar.

Conseguí trabajo. Posiblemente el salario sea el peor de mi vida, y llevo trabajando desde los 18 años (en realidad desde los 13, pero eso es otra historia), pero me pago mi habitación y además mis progenitores me han mandado una caja con medicinas, lomo y chorizo. ¿A quién le importa nada cuando se tiene lomo ibérico del bueno?

Decía que conseguí trabajo y ahora "pringo" 8 horas diarias como todo hijo de vecino con lo que al cambio de moneda y de niveles de vida vendría a ser un mil eurista.

Digo que ando pobre, pero no hice la compra y voy a ir a comerme un kebab a uno de los mil sitios abiertos 24 horas que tengo aquí.

Realmente Budapest sí que no duerme nunca (pero yo sí).

miércoles 22 de abril de 2009

Ahora tengo más mocos que antes...

Ahora tengo más mocos que antes. No, no es que me haya resfriado, pero el nivel de contaminación en mi nueva ciudad en sensiblemente mayor al de la anterior. Claro, no es lo mismo una ciudad al sur, en la que parece que han construido las casas dentro de los árboles, en vez de arrancarlos, para poner casas y luego replantar árboles, que Budapest. Así que ahí es dond eme he ido. Me he alquilado una habitación en un piso compartido con húngaros en el centro centrísimo de Budapest por más de lo que costaba el piso enorme en el que vivía en Szeged, pero es lo que tienen las capitales, claro.

Ciudad nuevo, trabajo nuevo, vida quasi nueva. Al menos ya sale el sol cada mañana y no un nubarrón cargado de nieve y e incluso empiezo a notar unos ligeros picores alérgicos en mi narizón que actua de filtro ante la contaminación de esta ciudad, a la que lo único que le falta son árboles, más árboles por todos sitios, y ya sería casi perfecta.


Y eso es todo, acabo demasiado cansado cada día como para explayarme con odas poéticas ahora. Todo sigue sus habituales ciclos y sigo viendo un hueco reservado para mí junto a esos otros vagabundos.

sábado 4 de abril de 2009

En vaya berenjenales que me meto... en fin, que la semana me toca buscar piso nuevo en ciudad nueva. Y ya contaré, o no, que hace buen tiempo y me voy a dar un paseo. Mientras escucho esto:

miércoles 25 de marzo de 2009

Un alto en el camino


Pues eso, aquí queda el lápiz y cuando esté pintado veremos si lo dejo mejor o peor :-) Menos mal que dibujar, por ahora, es casi gratis (las minas del portaminas cuestan dinero, aunque sea un euro al año :-))

martes 24 de marzo de 2009

Ya lo decía la canción aquella...



Ya lo decía la canción aquella, la vida es una comedia de ilusiones, nacemos, crecemos, vivimos como nos toca. Estoy mirando por la ventana de mi piso situado a ras de suelo, y veo un parque infantil de hierros oxidados y medio roto, un columpio cuelga de una sola cadena y por el cielo acaba de cruzar un helicóptero. Me siento como un ratón de laboratorio al que han colocado en el laberinto en busca de un trozo de queso agrio. Vueltas y vueltas para llegar a un trozo de queso revenido que sólo comes porque en todo el trayecto nadie te dio de comer. Y mientras alguien te mira desde arriba para ver que haces, como reaccionas. Para ver si cuando te pinchan, duele. Quiero aislarme en un barco. Quiero perderme en el océano. Las ciudades no deberían existir, deberíamos vivir todos en barcos en medio del océano. Hay más agua que tierra. Así nos podríamos encontrar cuando quisiéramos o deseáremos compañía de otros humanos.

Nací del revés y lo que tendría que estar dentro está fuera.

domingo 22 de marzo de 2009

le planète sauvage

viernes 20 de marzo de 2009

Bocetos de tiras

Me encontré esto en la carpeta de mis dibujos en el ordenador. Ya me había olvidado que existían. Fueron un intento que hice con Groucho de tira cómica, pero que quedó en eso, en intento, por culpa de mi dejadez, y el caso es que al verlo ahora, me ha gustado, y he encontrado el archivo con los diálogos. La pena es que tengo los originales en Madrid. Pero quizás lo retome pronto. Mientras, sigo con otras cosas y por aquí ando.

Cosas que hago

Ayer estuve participando en un programa de la radio universitaria que hay aquí en Szeged, en español, claro. El tema iba de himnos nacionales y todo ese rollo, porque el 15 de marzo fue el día nacional aquí, uno de los dos que tienen, el más triste.
Bueno, el caso es que me pidieron que llevase un "himno" personal, y yo no tuve otra cosa mejor que poner que este glorioso tema de Raphael, que podéis ver y escuchar en este glorioso video:


En fin, si el jueves que viene sigo en Szeged, incluso en Hungría, que no es seguro, volveré, y esta vez a hablar de viajes. Si se da el caso, ya avisaré por aquí, porque como ya he dicho, puede que la semana que viene me vuelva a dar otro paseo en otra dirección en busca del viento a favor.

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