martes 3 de noviembre de 2009

¡Al ladrón!

De repente me encuentro más ligero. Al menos esa es la sensación que me entra al caminar y no llevar mi mochila a la espalda. O al no cargar con aquel viejo, pesado y obsoleto iPod, o al llegar a casa y no ver mi ordenador en la mesa... Y es que esa es la sensación que se tiene sobre todo cuando irrumpen en tu casa en medio de la noche mientras tu estás pasándolo bien y se llevan las 3 cosas de valor que habías acumulado en años, ya que tu sueldo siempre es mínimo y lo poco que tienes prefieres gastarlo con los amigos que acumulando cosas.

Pero ya no es lo material, que duele más que otra cosa por la falta de medios para reponer las cosas, sino por toda la información, recuerdos, y trabajos perdidos.

Apunto he estado de perder para siempre las 85 páginas de donde he ido extrayendo los textos de este blog y que se han ido acumulando durante 5 años en un mismo archivo. Afortunadamente se lo había mandado a un amigo hace meses y tan solo he perdido unas pocas páginas, aunque aún así duele.

También se han esfumado para siempre 3 o 4 dibujos, no muchos, pero son... y un bloc de dibujo, aunque no demasiado bueno.

8100 canciones, y todas las fotos de este verano.

Y bueno, que se le va a hacer... ahora lo que más me preocupa es como hacer para poder tener todo de vuelta, ya sea recuperar lo robado (imposible, ¿no creéis?), o conseguir lo mismo en nuevo y reluciente.

En fin, como dice mi querido Eduardo Galeano:

"No me quejo. Con tantas personas perdidas, llorar por las cosas sería como faltarle el respeto al dolor".

3 delirios:

Sunrise dijo...

A mí me robaron el bolso justo hace un año y por alguna extraña razón no me lo tomé demasiado mal. Perdí cosas, es verdad, y me dio pena, pero me duró poco. Cada vez que algo deja un hueco, lo llenamos con otro algo. No sólo lo material, claro. Eso sí, llegar hasta ese estado requiere haber pasado por un previo cabreo profundo que puede durar más o menos.
Espero que te dure poco, que llenes huecos y que el iPod más pequeño o más grande, ande.

Emilio dijo...

Menuda putada. Lo siento mucho tío.

Lynnsinhill dijo...

Hola... ¿Cómo ha sido que has acabado en Budapest? Me intriga. ¿Me lo cuentas?


Un saludo y un abrazo (¿por qué no?) y no te preocupes por tus pertenencias, algo así le paso a Hemingway con una maleta en la que llevaba todos sus escritos. Decía que le había ayudado a mejorar... A mal tiempo, moraleja Hemingwayana

Seguidores

Safe Creative #0712120011230
Creative Commons License Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Archivo del blog

ecoestadistica.com